Hoy día no hay primavera.
Hoy es un día gris.
Igual que el ánimo de mi país.
Y es que ayer se cayó el avión que iba hacia Juan Fernández,
con el equipo de TVN
[Camiroaga y Bruce incluidos]
y la gente de Levanta Chile,
además de personas del Consejo de la Cultura y de la FACH.
Ya encontraron 4 muertos que vienen en camino a Santiago.
Y en verdad esta desgracia me dio mucha pena.
Y nos obliga a todos a recordar la fragilidad de la vida.
Un día estamos acá y al otro día ya no.
Un día salimos a trabajar y no llegamos nunca más.
Y ¿qué dejamos atrás?
¿Qué huella dejamos en las vidas de las personas que transitaron con nosotros?
Pero la mano de Dios está siempre, en todo.
Nada más hay que tener el corazón abierto para ver esas cosas.
Por ejemplo, ayer en el Matinal estuvo Nick Vujicic, dando su testimonio.
Yo había escuchado de él, pero en verdad no sabía mucho.
Y ayer vi el final de la entrevista, con Camiroaga bien conmovido.
Y Nick, antes de despedirse, pidió orar.
Ahí mismo, en la tele y con traductora al ladito.
¿qué efectos habrá tenido esa oración en el mundo, en la vida de quienes la escuchamos?
¿Cómo será Dios y su inmenso amor, que les mandó a toda la gente del matinal a un hijo suyo a dar su testimonio y a orar por todos ellos justo horas antes de esta tragedia?
No sabremos los efectos a nivel eterno que tuvo esta oración en las personas que iban en el avión.
Pero yo sé lo mucho que tocó esa oración y ese testimonio en la gente que ahora vemos los hechos y experimentamos esta tristeza.
Dios no nos deja solos.
Y no escatima en sus esfuerzos para que lo escuchemos, para que lo sintamos y para que lo invitemos a nuestras vidas.
Hace de todo para llamar nuestra atención.
Y yo creo que al final de estos sucesos donde todo se ve tan negro,
no nos queda más que rogar para que, en medio de estos hechos dolorosos
haya gente que pueda verte, y entregarse a Ti.
No queda más que rogar que aquellos llamados sean oídos,
que aquellos testimonios sean considerados
y que te permitan a Ti transformar vidas.
Y también rogar por más valientes como Nick
que hablen de Ti,
que cuenten los modos en que has transformado sus vidas,
y hablen del llamado que nos estás haciendo constantemente.
Que salgamos a hablar de Ti
Hablar con fuerza
Abriendo nuestros corazones y nuestras vidas para mostrar cómo nos has transformado.
Sin máscaras, sin miedo a que nos critiquen o se rían de nosotros.
Con fuerza.
Incansablemente.
Porque esa es tu voluntad.