miércoles, 17 de agosto de 2011

Jóvenes

Hace no muchos meses atrás, en una reunión de jóvenes, pensábamos
¿qué hacer?
¿Cómo motivarnos?
¿Cómo motivarlos?
¿Cómo llegar a los jóvenes?

Y ahí vienen las quejas.
De que a los jóvenes ya nada los motiva.
El clásico "No estoy ahí" que a estas alturas está harto añejo
La caída de los grandes discursos hegemónicos
La multiplicidad de corrientes a las cuales adherir
El relativismo gigantesco al que estamos expuestos

Y la pregunta era
Si los jóvenes no tienen nada que los convoque, 
entonces, ¿cómo?

Pero parece que el análisis no va para nada por ahí.
Porque los jóvenes sí están ahí.
Sí están interesados.
Si están siendo convocados por líderes 
Jóvenes también.
Están muy interesados en muchas cosas
[Grandes, grandes cosas]
Y están poniendo todas sus fuerzas, 
trabajando para conseguirlas...

Y todo esto es muy bíblico
"La gloria de los jóvenes es su fuerza"
[Proverbios 20:29]

Los jóvenes tienen
[siempre han tenido]
la capacidad y la fuerza para cambiar muchas cosas

¿No será hora de que también trabajemos en la Iglesia?
¿Que cambiemos cosas allí?

Yo ahora lo veo como el gran desafío
Considerando también que hay cosas que cambiar
Y que eso es lo que los jóvenes buscan

Buscan poder expresar, manifestar, 
su deseo imperioso de trabajar en pos del cambio.

Cambio real, concreto.
Y no de las promesas de campaña

Creo que tenemos que seguir pensando
[Mucho, mucho]
Lo que los jóvenes nos están diciendo
Y cómo llegamos a ellos

Porque estos son los jóvenes que debemos alcanzar
Motivar
Y tenemos que darle más vueltas
[Muchas, muchas más vueltas]
al CÓMO hacerlo...

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